Los selenitas nacen de varones

Acaba de empezar el 2013, todavía no has finiquitado la lista de lecturas “imprescindibles” con la que te comprometiste el año pasado, montones de novedades en literatura fantástica se acumulan tentadoramente en las mesas de tu librería habitual, la perenne pila de libros de tu mesilla amenaza derrumbe y una lista inacabable de títulos maravillosos espera cola en tu ereader.

Con todos estos deberes pendientes, ¿por qué tendrías que hacer un hueco en tu apretada agenda de lecturas a los libros de un griego del siglo II que solo se pueden encontrar en los remotos y poco transitados estantes de “Literatura Clásica” de las librerías? Por pasajes como el siguiente:

Quiero contar ahora las rarezas y maravillas que observé durante mi estancia en la luna. Lo primero es que los selenitas no nacen de mujeres, sino de los hombres. Porque los matrimonios son entre varones y ni siquiera conocen el nombre de “mujer”. Hasta los veinticinco años cada individuo actúa como esposa, y a partir de éstos como marido. No se quedan preñados en el vientre sino en las pantorrillas. Cuando el feto es concebido, empieza a engordar la pierna y, al pasar el plazo de tiempo, la abren de un tajo y sacan los fetos muertos; pero los colocan de cara al viento con la boca abierta y recobran la vida. […] Seguir leyendo →