¿Es la suscripción la vía de supervivencia del libro futuro?

En el mundo del libro, cada vez más amenazado por otras formas de ocio visuales e interactivas, muchos editores y emprendedores ponen una velita al santo de los servicios de suscripción.

Kindle Unlimited, Scribd, Nubico, 24Symbols, Oyster (tragada por Google Books)… la lista de servicios de suscripción que hoy en día se pelean por fidelizar al lector es larga y competitiva. Y es que en al pensar en la inestabilidad del mercado editorial actual y en un futuro donde el humilde texto plano deba competir con Youtube o los videojuegos, el futuro del mundo editorial (ojo, no del libro, sino del mundo profesional formado a su alrededor) parece quedar en entredicho. Grandes empresas como Amazon o Telefónica han puesto en marcha sus poderosos engranajes para ir solventando los infinitos problemas técnicos y legales que surgen a la hora de poner grandes catálogos en línea.

Pero además de estas grandes empresas, muchos pequeños editores también estamos volcándonos hacia la suscripción como una forma de supervivencia para proyectos independientes. Uno de nuestros favoritos, por ejemplo, es And Other Stories, un consorcio dedicado a traducir autores internacionales al inglés y que se vale de las suscripciones como medio de supervivencia para su arriesgado proyecto (que a uno de sus libros, Signs preceding de end of the world de Yuri Herrera, le hayan otorgado el premio al libro mejor traducido del año avala su trabajo).

En Fata Libelli también hemos trabajado siempre ofreciendo suscripciones anuales. En ellas, el lector paga por adelantado pero recibe a cambio un descuento en el precio total de los libros. Luego, va recibiendo los nuevos títulos como si números de una revista se tratara (siguiendo la gran tradición, claro, de las revistas de cuentos pulp y ciencia ficción que casi fundaron el género).

Este sistema de suscripción nos permite paliar una carencia importante de la edición solo digital con respecto a la edición en papel: en el sistema tradicional de venta de libros en papel, el editor suele recibir un dinero por venta en firme cada vez que el librero adquiere algunos de sus títulos, y con ese dinero el editor puede seguir publicando nuevos autores. En el sistema digital (aunque los costes de edición son infinitamente menores, claro) no contamos con formas de recibir dinero por adelantado para seguir invirtiendo en nuevos títulos… salvo por la suscripción, que llegado este punto también podríamos llamar “mecenazgo de los lectores”.

Este año tenemos abierta una nueva suscripción que incluye rebajas y regalos, si te interesa, puedes leer más aquí.