Among Others: ficción liminal

Es ya casi un lugar común decir que las fronteras entre los diversos géneros son porosas (no lo decimos solo nosotras, lo dice China, que es un argumento de autoridad de ochenta kilos de peso y con un izquierdazo que te noquea en el primer asalto retórico). Esta porosidad implica que diversos elementos temáticos o narrativos de uno u otro género permean en las narrativas de otros, lo cual no es una novedad en su planteamiento (los géneros nunca han sido estáticos) pero sí es más frecuente que los escritores en la actualidad lo apliquen de forma consciente en busca de la ambigüedad. Pero ¿qué ocurre cuando una ficción se sitúa no con un pie en cada territorio sino en el reducido espacio de la frontera misma de los géneros y de la interpretación? Este es el caso de Among Others, una ficción liminal que ocurre en las lindes de los territorios de lo fantástico.

En apariencia, la novela de la escritora Jo Walton, canadiense de origen galés (publicada como Entre extraños en la colección de literatura fantástica de RBA), es un bildungsroman, la historia de crecimiento de un personaje donde se narra la transición a la edad adulta, pero cuyo relato no termina con una epifanía ni comienza con un personaje perdido e ignorante. Among Others trata la historia de Mori, una adolescente galesa que ha vencido a su malvada madre (una bruja que, según nos narra la voz de la propia joven, pretendía destruir el mundo), lisiada psíquica y emocionalmente (ha perdido a su hermana gemela y después de la batalla ha quedado coja para siempre: la cojera hecha recursividad), tiene que irse a vivir con un padre que apenas conoce y estudiar en un internado fuera de Gales. Allí se refugia de un entorno hostil en la lectura de sus géneros favoritos (la fantasía y la ciencia ficción), dando un auténtico repaso a la historia de la fantasía y la ciencia ficción hasta 1980. Gracias a esas lecturas se construirá su entorno social, su bagaje cultural y se adentrará en el descubrimiento de los otros. No es, pues, un ejercicio de escapismo, sino un ejercicio intelectual; los libros no son, según se narra en la historia, una evasión, sino una forma de conocimiento.

Pocos libros son tan escurridizos en su definición como Among Others, que una vez leído parece escaparse a cualquier intento de contenerlo en una sola etiqueta. Y es que, aparte de la satisfacción que encuentras en apreciar las referencias a los libros de ciencia ficción y de fantasía que has leído y que compartes con el personaje (Ursula K. Le Guin, Roger Zelazny, Tolkien, Samuel Delany, Heinlein, etc.), que te llevan una y otra vez a asentir y disentir en voz alta con el personaje (“pero ¿qué dices?”, “¡anda, eso nunca lo había pensado!”, “¿a que Delany es la pera? Esta chica sabe”) hay otra más profunda y más desconcertante que empieza con la pregunta de ¿qué es lo que me he leído? La respuesta, o esa pista que siempre estuvo ahí, como la carta robada de Poe, puede estar, cómo no, en el título: Among Others. ¿Por qué “among others”? ¿Quiénes son los otros y dónde se sitúa ese “among”? Ese título enmarca espacial y estructuralmente la novela: los otros son los géneros, los otros son los adultos, los otros son “los normales”, los otros son los ingleses, los otros son los seres mágicos… Y entre todos ellos, en ese centro donde se juntan los contrarios, está Mori, está la novela. Porque la liminalidad es un espacio que une, no que separa.

La liminalidad está presente en todas las facetas de esta obra. ¿Cuál es el público lector de la novela? ¿Estamos ante una novela juvenil? La protagonista es una chica de quince años —la adolescencia puede ser vista también como ese espacio liminal entre la infancia y la edad adulta—, y el lenguaje, aunque evocador, no es complejo; además, la ambientación es un clásico recurrente en las novelas juveniles. ¿Y una novela para adultos? Aunque la estructura es lineal y sencilla, a veces la temática traspasa las fronteras de lo que consideramos juvenil para entrar en el terreno de lo adulto. ¿Es una novela realista? El tratamiento de la magia se aleja de la grandilocuencia de la épica y se centra en lo cotidiano. ¿Y una fantástica? Lo será según empujemos las fronteras del territorio hacia uno u otro lugar, aunque son varios los tópicos de las novelas góticas del XIX como el de la “loca del ático” (se nos dice que la madre está loca de atar, para encerrarla, y parece sacada de Jane Eyre), el internado, los páramos. Las lecturas de Mori se sitúan a caballo entre la fantasía y la ciencia ficción. Narrada en primera persona, a modo de diario, la novela está a caballo también entre la autobiografía, el género epistolar y el bildungrsoman.

Todos los personajes también están en alguna zona nebulosa de la identidad: la protagonista es galesa, pero estudia en un colegio británico. Sus amigas son una judía, una lesbiana con aspiraciones académicas y una irlandesa. El propio internado es un territorio extraño, situado en alguna zona entre el mundo de los adultos y el mundo de los niños, pero que no pertenece plenamente ni a uno ni a otro lugar.

En Among Others lo fantástico está, precisamente, en situarse en ese umbral, en ese territorio de tránsito hecho morada permanente, y es de ahí de donde surge la atmósfera de irrealidad cotidiana que cubre como la niebla toda la lectura. La propia autora dijo del sistema mágico que había ideado para la novela que quería que ocurriera “en las grietas” (lo confesaba en esta conversación con sus lectores, que no debéis leer hasta haber terminado la novela o caerá sobre vosotros una plaga de spoilers como una maldición bíblica) para que pudiera ser un sistema mágico plausible en un mundo real, que pudiera existir de verdad. Toda la novela, aunque la propia autora no se diera cuenta, ocurre en las grietas.

http://dd-b.net/ddbcms/2012/09/jo-walton-with-her-hugo-award/

“¿Para mí? ¿En serio? ¿Me lo puedo quedar?”

El lenguaje de la novela es exquisito sin ser preciosista, sencillo sin ser simple, contenido pero nunca frío. Walton ha conseguido que también la voz se sitúe en ese reducido territorio fronterizo entre los contrarios y esa sutileza es tan difícil de dibujar que no es extraño que lo consiguiera sin buscarlo: un milagro de la ficción y una prueba de que las cosas en los libros ocurren muchas veces a pesar de los propios autores. Aunque ya hemos dejado de ser lectores ingenuos que confían ciegamente en los narradores en primera persona (“¿cómo me iba a engañar un narrador, hombre?, ¿en qué cabeza cabe?”), esta voz es un ejemplo magistral de ambigüedad. Pero esa sutileza no significa tampoco que la protagonista sea plana o insulsa, o, peor, afectada: a pesar de esa inteligencia y de una velocidad lectora propia de Cortocircuito, sigue siendo una adolescente y, por ello, tiende a veces al egotismo, al histrionismo, a las hipérboles. Pero resulta siempre un personaje creíble, siempre comprensible.

Among Others es una novela recomendadísima: avalada por un premio Hugo y un Nebula, a pocos meses de que acabe este 2012, seguramente sea una de las mejores novelas del año. Ahora que empieza el frío y hay que refugiarse en el calor del hogar, una novela ideal para encerrarse varios días (o uno solo, si dispones del tiempo y la rapidez de Mori) en ese rincón de la lectura y vivir en esa liminalidad que separa el mundo de la ficción del mundo real.

Si quieres saber más, quizá te apetezca leer estas entradas donde también reseñan la novela:


  • Ficha de la edición en inglés
    • Título: Among Others
    • Autora: Jo Walton
    • Editorial: Tor Books (rústica, 304 páginas)

    Ficha de la edición en español

    • Título: Entre extraños
    • Autora: Jo Walton
    • Editorial: RBA (rústica, 352 páginas)
    • Traducción: Francisco García Lorenzana